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Historia del Calzado. Egipto y su gran legado

Historia del Calzado. Egipto y su gran legado

11 Septiembre 2019

La historia de Egipto comienza unos 3.000 años a.C. y quizá sea la civilización que más vestigios del pasado nos ha legado, debido a la creencia de esta cultura en la existencia de una vida después de la muerte, en la que el difunto podía disfrutar de los bienes terrenales de su anterior existencia; sus representaciones con una compleja simbología en la que todo tenía una interpretación.

Existían prendas que diferenciaban las clases sociales entre los que la portaban, y también una serie de significados en función del tipo de vestimenta y la persona que la llevaba. La poderosa clase sacerdotal, que eran los encargados de los templos egipcios, empleaban pieles de animales para cubrirse con la creencia de que la fuerza de la bestia podría influenciar en su propia fortaleza física. Además del empleo de lino tejido, el material más común y al alcance de todos era el papiro, un junco que crece de forma natural a orillas del río Nilo y con él se confeccionaban los calzados, aunque también el empleo de fibras vegetales como ramas de palmeras entrelazadas con adornos de diversos metales o piedras semipreciosas, era una forma de calzarse en aquella antigua civilización.

Habitualmente los egipcios no iban calzados y solamente en determinados momentos o las clases altas, llevaban sandalias que sujetaban al pie o a la pierna con cintas o correas de papiro o de cuero.

Los colores de los vestidos y del calzado tenían unas simbologías: El amarillo representaba a lo eterno, imperecedero, indestructible y estaba estrechamente relacionado con el oro y el sol, atribuido al dios Ra era el color del faraón. El color verde era para los antiguos egipcios, símbolo de frescura y vida, de la tierra y de la fertilidad. El azul el símbolo de la verdad, de vida y renacimiento. El blanco, el de la pureza; es el color de la limpieza y la santidad, este color se usaba para representar el vestido de la mayoría de egipcios y simbólicamente el blanco estaba estrechamente relacionado con el sacerdocio. El rojo era el símbolo de la masculinidad, se asociaba con el fuego y con la sangre, también podía significar destrucción y muerte. Era el color del desierto, naturalmente opuesto a la fertilidad.

Los primeros zapatos descubiertos en tumbas y dentro de lo que llamaríamos el ajuar del difunto, pertenece al periodo o reino Arcaico, y datan de la I Dinastía, en tiempos de Nemes considerado como el primer faraón.

Gracias a esos enterramientos, hoy podemos disfrutar en los museos de todo el mundo de variedad de calzado egipcio de las más variadas formas, colores y materiales.

Tumba de Tutankamon descubierta por Houard Carter 

Podemos imaginar aquel sorprendente descubrimiento el 16 de febrero de 1923, cuando Howard Carter abrió la cámara y fue el primero en ver el sarcófago de Tutankamon y todo el ajuar funerario del "Faraón niño" que permanecía intacto, a diferencia de la mayor parte de tumbas reales que fueron violentadas y robadas a lo largo del paso de los siglos. Allí se descubrieron, entre otras joyas de valor incalculable, zapatos de oro, madera y marfil, además de otros de cuero. "[...]Había sandalias, por ejemplo, con dibujos hechos a base de cuentas, cuyo lado se había podrido".

Tal como estaban en el suelo de la cámara parecían estar en perfectas condiciones, pero si intentábamos cogerlas se nos quedaban en las manos y todo lo que teníamos como premio a nuestros esfuerzos era un puñado de cuentas sueltas y sin objeto alguno.

Las sandalias eran un claro caso de tratamiento inmediato : con un hornillo de alcohol, parafina, y una o dos horas para que ésta se endureciera, la sandalia podía obtenerse y manejarse con libertad […]'' Para los egipcios, las sandalias eran algo especial y respetar esa prenda era sinónimo de magnanimidad. Uni, Gobernador del Alto Egipto y General de los ejércitos del Rey, decía: “Sin embargo, yo fui quién organicé el ejército, a pesar de que mi cargo era el de Jefe de los Terratenientes del Faraón, y quien aseguró el buen equilibrio de la situación, de manera que ninguno de ellos tomó panes ni sandalias a los que se hallaban en el camino [...]” Esas mismas tropas se trasladaban de un lugar a otro con las sandalias en la mano o sujetas a un bastón y se calzaban cuando llegaban a destino".

Museo Arqueológico del Cairo (Ante su inminente traslado al nuevo museo)

Había una diferencia entre calzado de uso ordinario o cotidiano y el de ceremonia o para actos fúnebres. En el último viaje y teniendo en cuenta la creencia de una vida más allá, el calzado conservaba determinados signos de rango, así los sacerdotes eran embalsamados y calzados con sandalias de papiro y no se les podía poner otro tipo de material en el calzado ni otro tipo de modelo de sandalia más que la exigida para estos ritos (Herodoto II:37), también el propio Herodoto nos relata que “Los quemitas cuentan que Perseo se les aparece con la sandalia que ha calzado, cuando esto ocurre es signo de prosperidad” (Herodoto II:91). Las sandalias blancas eran señal de pureza en los ritos funerarios y cuando el difunto las calzaba, se presentaba ante Osiris como símbolo de que estaba libre de polvo o suciedad.

Procesión funeraria en la tumba de Ramose los que aparece en primer lugar el "portasandalias"

En el antiguo Egipto el calzado fue símbolo de autoridad y riqueza. Los faraones y la familia real usaban sandalias enriquecidas con todo tipo de joyas, sin escatimar el oro tanto en el empeine como incluso en la suela, con grabados de escenas de guerra y conquista, para que al pisar el faraón lo hiciese sobre sus enemigos. En la corte se empleaban calzados para diferentes ocasiones y en base a ello, tanto la sencillez, como la riqueza del calzado estaba también en consonancia con el momento.

Hay que destacar la figura de un personaje del antiguo Egipto que recibía el nombre del portasandalias. En el Museo del Cairo se encuentra un grabado en piedra que representa a este personaje con un par de sandalias atado a su mano izquierda y la derecha lleva un cántaro de agua; debía ser un miembro de la familia real. En los jeroglíficos se define al portasandalias como el guardián de las sandalias del rey.

Portasandalias. Paleta de Namer. Museo del Cairo

En las tumbas de nobles de mayor rango que rodeaban a los faraones por sus méritos, se reproducían pinturas o grabados de escenas de la vida del difunto o de los actos ceremoniales que se llevaban a cabo. En los muros del visir de Amenhotep III, Ramose, se representa una procesión que conducía el cuerpo del difunto a la tumba, acompañado de plañideras y de un rico ajuar. Entre los utensilios que acompañarían al visir al Más Allá, figura iniciando el desfile, un porteador que lleva dos cajas con ushebtis (figurillas funerarias) y pendientes del soporte, las sandalias del difunto.

En la iconografía el testimonio más antiguo conocido de personajes calzando sandalias lo tenemos en la estatua sedente del Príncipe Ahmosis (dinastía XVII); también en la pintura en la estatua de la dama Senté en la tumba de Antefoker (Visir de Sesostris I, en la dinastía XII), pero excepcionalmente se muestra en la V dinastía a un joven calzando una sandalia. En determinados ataúdes de madera aparecen pinturas de sandalias pertenecientes a la XI dinastía. En papiros hallados en las excavaciones en el Valle de los Reyes, se observan como algunos trabajadores calzaban sandalias de junco que proveía el estado y para ocasiones especiales se confeccionaban en lino.

En el estipendio que recibía el obrero se encontraba además del aceite, ungüentos o perfumes, un par de sandalias y Ramses II proclamaba: “Para vosotros he llenado los depósitos con toda clase de cosas: pan, carne, pasteles, sandalias..... y que en todo tiempo dispongáis de buen calzado".

Sandalias funerarias femeninas descubiertas en la tumba de las Princesas, dinastía XVIII. Metropolitan Museum of Art New York

Uno de los calzados más importantes descubierto en su tumba, fue unas sandalias pertenecientes al rey Sethi II hacia el año 1.190 a.C., este rey tuvo un hijo heredero del trono llamado Siptha que murió prematuramente y su madre la reina Tuseret le hizo construir una tumba en el Valle de los Reyes, numerada con el 56 y que fue saqueada en la antigüedad, pero en los restos se hallaron unas sandalias de plata de 13 cm de largo por 4,8 cm de largo. También son dignas de destacar las sandalias funerarias de oro pertenecientes a Psusennes I en 1-036 a 939 a.C. que están grabadas con motivos florales, miden 23,5 cm. y se empleada solamente para ceremonias en las que intervenía el faraón.

Las sandalias de Shenshonq II de la dinastía XXII, hacia el año –890, eran de oro y medían 29 cm., se conservan en el Museo del Cairo. Pero uno de los reyes que mas cantidad de sandalias dejó para nuestros días fue Tutankamon, que aparecieron en su tumba en un estado de conservación casi perfecto, las había de junco, papiro, plata, oro, cuero y otros materiales nobles y preciosos, todas con incrustaciones de piedras y metales preciosos, la mayoría se encuentran en El Cairo; también en el Museo de Berlín hay una gran cantidad de sandalias realizadas en los más diversos materiales y formas.

​Sandalias que pertenecieron a Nefertari, esposa de Ramses II

Los calzados egipcios estaban hechos por expertos zapateros que realizaban tanto zapatos de oro y plata, como otros más sencillos pero con una gran perfección en trazo y línea. En los restos del ajuar encontrado en la tumba de la "Gran Esposa" de Ramses II Nefertari, que murió en el año 1255 a.C., se encontraron unas sandalias que pertenecieron a la reina y que estaban hechas con gran profesionalidad empleando fibras de hoja de palma y papiro.