¿Sabías qué...

¿Pancho Villla se refugió en una fábrica de calzados?

En la última parte del siglo XIX, un español, Emiliano Arroyo, se instaló en la ciudad de Hidalgo del Parral, ubicada en el sur del estado de Chihuahua en México. Dicho empresario fue construyendo talleres adosados a su primitiva construcción hasta conseguir una gran factoría con un estilo tendente al Art Nouveau, en el que se producían miles de pares de zapatos y además contaba con un amplio estudio de diseño e incluso una zona destinada a la terminación de los curtidos de pieles. Una parte importante de los trabajadores de aquella ciudad, trabajaban para la industria de Arroyo que estaba ubicada en lo que es ahora la entrada a la colonia Talleres, en la calle llamada "Peña Pobre". Ese enorme edificio de mampostería pasaría a la historia de México y enlazaría también la propia historia de la industria del calzado del español Emiliano Arroyo que fabricaba los calzados con la marca "La Parralense".

En plena revolución de México, las tropas del general Francisco Villa, el 24 de marzo de 1912, tomaron la ciudad de Hidalgo del Parral y se asentaron en el lugar la tropa y la plana mayor de Pancho Villa. La fábrica y sus naves fueron puestas a disposición del famoso general que utilizó ese enclave como punto de actuación para sus proyectos de revuelta revolucionaria contra el régimen de Porfirio Díaz, prometiendo a los campesinos la devolución de las tierras injustamente arrebatadas durante la prolongada dictadura porfirista (1876-1911) junto con Emiliano Zapata.

¿El premio periodistico "Luis García Berlanga " de 2005 fue a manos del escritor Sanchez Dragó?

 

En Madrid el día 11 de julio de 2005 se reunió el jurado que presidio por Berlanga, fallaría el premio periodístico "Luis García Berlanga". El ganador fue Fernando Sánchez Dragó, entre 62 trabajos presentados y procedentes de varios países. El título era "Hasta las gatas quieren zapatos". El acto de entrega se realizó el día 21 de julio y al mismo asistiría la entonces Ministra de Cultura Carmen Calvo.

El zapatero Pedro Lozano de Palencia expone en Alba de Tormes

Pedro Lozano es uno de los maestros artesanos de calzado que todavía trabaja, junto con su hijo, en la capital palentina. El pasado viernes 7 de junio, inauguró en la Iglesia de Santiago, en la población que Santa Teresa de Jesús fundó el convento de las carmelitas descalzas de la Anunciación en 1571 y fue allí donde murió en 1582, una exposición de más de cien piezas de sus últimos trabajos. Lozano tiene en el museo del calzado una gran cantidad de trabajos realizados a lo largo de los años. Zapatos y botos con excelentes repujados, zapatos para pies con deformaciones y malformaciones y una extraordinaria colección de calzado para hombre con doble y triple cerco. Muchas felicidades a Pedro Lozano por esa nueva muestra que estará expuesta hasta el próximo día 30 de agosto.

El Calzado alcanzó la cota más alta en la balanza comercial de 1967

                                                

En 1967 la industria del calzado de España consiguió el mayor superávit de la balanza comercial del país. Como protagonista de esta alta cota lograda, estaba la labor desarrollada por la FICIA (Feria Internacional del Calzado y Afines) que había nacido en la ciudad de Elda como Feria Nacional, solamente seis años antes, en 1960. Tal fue la fuerza con la que se implantó en la economía española que en tan poco tiempo fue capaz de superar a los cítricos, por ejemplo, como principal producto exportador en aquellos años.

                                                 

En julio de 1957 se propusieron varios emplazamientos provisionales para la Feria del Calzado

                  Uno de los lugares previstos para llevar la Feria del Calzado de forma provisional

El 30 de julio de 1957, con motivo de la inauguración de una exposición de trabajos hechos por los alumnos de la Academia D. Pablo, que estaba situada al principio de la Gran Avenida, en plena efervescencia de la idea de crear una Freia de Muestras en Elda, y estando reunidos el alcalde de la ciudad en aquel momento, Joaquín Campos Fernández,el concejal del Ayuntamiento Antonio Porta, el sacerdote Antonio Poveda y el propio Don Pablo (como se le conocía), se suscitó la discusión de poder hacer esa Feria aunque de forma provisional, en cualquier lugar de la ciudad hasta que se destinasen fondos para un edificio ferial. También estaba allí Eduardo Navarro, cofundador del semanario Valle de Elda  y que fuera hermano de Alberto Navarro. Unos se decantaban por el paraje conocido como "El Santo Negro"  o "La tía Gervásia" en las zonas del polígono actua de La Torreta y en la carretera de Monovar,  más o menos frente a la Ciudad Deportiva del C.E.E., descampados donde tradicionalmente se reunían los jóvenes de la época para celebrar dos días de Pascua. Otros las naves cerradas de la fábrica de los Vera que formaban una manzana entre las calles José María Pemán, Antonino Vera, Hilarión Eslava y Ramón Gorgé; alguno era mucho más practico y sugería que las Escuelas Nuevas que tenía la infraestructura ya hecha y aunque hubiese que adaprtarla sería siempre menos costoso que cualquiera de las otras soluciones apuntadas. Pero los hubo que apostaron por la explanada del Castillo.

Con respecto a las fechas de celebración también se recogieron sugerencias para todos los gustos. Las más creibles eran las fiestas patronales de septiembre o las fiestas de moros y cristianos. Todo esto ocurriría a dos años vista de la primera exposición local que daría paso a la I Feria Nacional.