Elda y el Calzado

Elda y el Calzado

La ciudad de Elda inicia su transformación desde la agricultura a la industria, a mediados del siglo XIX. Aunque en los montes que rodean el valle crece el esparto, no existen pruebas que avalen que en Elda se fabricaran de forma generalizada alpargatas con esta fibra. La actividad del calzado aparece de la mano de vecinos que hacen zapatos de cuero en sus viviendas, para venderlos en mercadillos de la zona.  Es un claro ejemplo del empuje y la iniciativa de sus moradores que, ante la adversidad por la salinización de las aguas que regaban sus huertas, dirige hacia la fabricación del calzado todos su esfuerzos y, la creatividad de los eldenses hace posible que ya antes de finalizar el siglo, Elda sea conocida en el mundo como una localidad volcada al calzado de todas clases. Según algunos historiadores, en el año 1885 se fabricaban casi cien mil pares al año de zapatos. En 1899 el zapatero-hormero Isidro Aguado Aravid, inauguraba unas amplias naves industriales para  fábricar hormas, dado el elevado número de fabricantes de calzado establecidas. 

   

Obreros de la fábrica de Isidro Aguado (algons de ellos se convertirían años después en notables hormeros)

Pero el siglo XX sería el que consagraría a la próspera Elda en un centro de moda, diseño y calidad en la fabricación del calzado, especialmente el de señora de gama media y alta. A principios de siglo, en el año 1902, calzados de la empresa de Rafael Romero Utrilles logró sendas medallas de oro en las Exposiciones Universales de París y Londres (quizá la frase que recoge la pujanza de la industria de Elda venga de estos hechos: "Elda, París y Londres")

                     

Medallas de oro conseguidas en las Exposiciones Universales de París y Londres. Logo de la Fábrica de Romero Utrilles             

Siempre se ha dicho que el calzado puede llegar a convertirse en un arte cuando, las manos que lo realiza, construye una obra de diseño y calidad, en Elda estas características se unen plenamente; el calzado fabricado en la comarca goza de un merecido prestigio que ha sido ganado con esfuerzo y sacrificio día a día.

                               

                                Dibujo del pintor Gabriel Poveda "Leigab" representando un "tallerico" de principios del siglo XX

De los pequeños talleres se pasaba a la construcción de grandes naves industriales y en ese último tercio del siglo XIX, la ciudad de Elda se convirtió en un lugar de esperanza y oportunidades. Las industrias proliferaban por la villa y, de ser un trabajo alternativo a la agricultura, se convirtió el zapato en la principal fuente de riqueza.

La empresa norteamericana "United Shoe Machinery Company" ofrecía un sistema de leesing por el que los fabricantes pagaban un porcentaje por el uso de una máquina, y de esta forma las fábricas se fueron mecqanizando con las tecnologías de la época. Algunos industriales llegaron a expandir sus empresas por la comarca creando sucursales en las poblaciones vecinas, Petrel, Sax y Monovar, fue el caso de Eugenio H.Browne que llegó a tener a principios del siglo XX hasta mil obreros trabajando. Otros notables industriales de alpargatas de Elche, vinieron a la ciudad para crear industras de calzado de cuero, fue también el caso de José Tobar, entre otros.

Pero la ciudad de Elda ha marcado momentos decisivos en el desarrollo de otros hechos sobresalientes que tienen que ver con su industria. La fabricación de calzados fue creciendo prácticamente hasta los albores de la guerra civil (1936 - 1939). Fue en ese primer año de conflicto armado cuando Elda sufre una parada casi total en sus industrias debido, entre otras cosas, a la imposibilidad de enviar zapatos a determinadas provincias. Los industriales y los obreros se reunen en torno a un procurador de los tribunales y persona honorable que era respetado por unos y otros,Tomás Guarinos Maestre, y organiza lo que se llamaría S.I.C.E.P. (Sindicato de la Industria del Calzado de Elda y Petrel), constituida el 18 de agosto de 1936. La formarían más de 80 empresas de calzado y afines y sus fines eran seguir trabajando durante el tiempo que durase el conflicto y almacenar los zapatos para venderlos al acabar la contienda. Con ello se dio trabajo de forma directa a más de doce mil personas y de forma indirecta llegó a ocupar a treinta mil personas. Es quizá el mayor ejemplo de colectivismo empresarial y un ejemplo para Europa (en palabras del periodista francés Gastón Leval, seudónimo de Pierre Piller). La disolución de esta sociedad se produciría con su liquidación tras la guerra civil. Los industriales zapateros de Elda y Petrel fueron los artífices de esta encomiable empresa que supuso una importante aportación a la historia industrial y económica de España.

                                                

          

                                     Tomás Guarinos Maestre fundador de S.I.C.E.P. y logo de la sociedad

Elda no solo ha marcado y marca la moda del calzado femenino de vestir de diseño y calidad, sino que desde esta ciudad se han creado todas las Instituciones que dan vida al sector zapatero y que han llegado a convertir el zapato español en un referente dentro del competitivo mundo de la moda. Fue también en Elda donde se alumbró el Sindicato Patronal de 1916 que daría paso en 1924 al nacimiento de la Asociación de Fabricantes de Calzado. La industria del calzado en la ciudad sería una referencia obligada de la actividad zapatera en España, aunque también había otros focos muy importanbtes y meritorios como eran Almansa, Vall de Uxó, Baleares, Madrid, País Vasco, Cataluña o Andalucia.

En el año 1960 nacería en la ciudad de Elda la sociedad "Elda Exportadora", que aglutinaría a más de 250 empresas de calzado y con la finalidad de crear un frente exportador para la venta de calzados de todas las clases fabricados en esta población.

                       

                                                             Empresarios fundadores de "Elda Exportadora"

 La ciudad de Elda fue la iniciadora de las Ferias del Calzado en España, en el año 1.960, que transformarían definitivamente la economía que generaba el calzado hasta esos momentos. La FICIA fue el resultado de un esfuerzo colectivo que ha servido de ejemplo en todos los movimientos económicos y que supuso también un favorable cambio en las estructuras industriales zapateras, dando un vuelco al horizonte del sector. Aquí se crearon las Instituciones tan prestigiosas como: Inescop (Instituto de Investigación del Calzado); el Cepex que contribuyó a potenciar el comercio entre Ferias; las Asociaciones Empresariales que comenzaron a agrupar a los empresarios en busca de una mayor competitividad; la Fundación FICIA, como ente cultural de todo el sector zapatero y por último, el Museo del Calzado que no solo es una muestra permanente de la vitalidad de la industria a lo largo de su historia, sino un referente de la cultura zapatera de España.

                  

                            Cartel anunciador del la primera Feria del Calzado. CEPEX (Centro español de Exportaciones)

Elda en la actualidad ha conseguido alcanzar su mayor esplendor, como una ciudad en la que el zapato es un elemento que sobrepasa lo puramente comercial para alcanzar el rango de obra de arte. Cuando se habla de moda española, la ciudad está en el punto de mira de todos.

 La calidad y el diseño en zapato femenino, han consagrado a Elda como el punto de origen del calzado español de calidad. La ciudad ofrece al visitante un enorme escaparate de moda y una trayectoria envidiable que imprime un alto índice de prestigio al zapato. Los calzado fabricados en la comarca son de gran calidad para el pie femenino y la marca de fábrica y diseño, cada día toma un mayor protagonismo, por eso el futuro de nuestra industria dentro del mundo de la moda está sobradamente asegurado.

                                                       

     Zapato "Fabiola" calzado para la boda de la que fuera reina de Bélgica y fabricado por la prestigiosa industria "Calzados Noguerón"

Las personas que visitan esta ciudad, descubren inmediatamente que en Elda se genera una enorme creatividad, desde su industria de fabricación de calzados, y que esta industria es el resultado de un esfuerzo diario y solidario, aportado por muchas familias que desde principios del siglo XX, han buscado en la ciudad su lugar de trabajo y residencia.

              Una panorámica de una moderna industria del siglo XXI para fabricar zapatos de la gama alta para mujer            

A través del Museo del Calzado que aglutina a todas las instituciones del sector zapatero y afines, además de las representaciones de la ciudadanía en Elda, se realizaron varios monumentos en reconocimiento a la industria del calzado y como homenaje a sus los trabajadores que la han hecho posible.

"Monumento al Zapatero", realizado por el esculto Alejandro Pérez Verdú y situado en la Plaza del Zapatero.

   

"Monumento a la Aparadora" realizado por Sócrates de la Encarnación y situado en la Plaza de la FICIA

                                        

Monumento a la Familia Zapatera esculpido por José Francisco (Francho) Navarro Pérez, situado en las puertas del museo del calzado (plaza de Roque Calpena) .                             

          

 Monumento a la "Familia Zapatera" erigido a las puertas del Museo del Calzado obra del escultor Francho Maestre

Otros monumentos que homenajearon a la industria del calzado local y que fueron anteriores al nacimiento del Museo del Calzado son:

Monumento al Zapatero, costeado por FICIA en el año 1967 y colocado sobre un monolito que estaba situado a la entrada del palacio ferial, en la actualidad frente al Museo del Calzado.

  

Monumento a la Industria del Calzado Eldense, sufragado por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de la Provincia de Alicante e inaugurado el 9 de diciembre de 1972 y situado en la Plaza Sagasta (hoy desaparecido).